All blacks, el poder de ser un equipo

El líder camina hacia sus compañeros. Su paso es firme, puedes sentir su confianza, se siente especial, su orgullo destaca, se encuentra fuerte y no tiene miedo. No oye a su alrededor, nada existe, sólo la responsabilidad de liderar a su grupo. Observa a cada hombre de su equipo, su mirada es fría pero cercana, resulta fácil de admirar. Una vez junto a ellos, alza su voz con firmeza. Cada miembro del equipo escucha las palabras de su líder, el mundo se ha parado para ellos, su concentración es incuestionable, su nivel de tensión llama la atención, aprietan los puños con fuerza, sus brazos están tan tensos que se puede apreciar como tiemblan. Están deseosos de entrar en acción. Sus gestos faciales son intimidantes, desafiantes. Parecen poseídos por un espíritu maorí ancestral.

Sus rivales forman una linea horizontal frente a ellos, tímidamente permanecen abrazados, algunos de ellos cesan en el abrazo al compañero. Se sienten incómodos, quizás débiles. Se puede ver en sus ojos respeto, asombro y admiración. Parecen maravillados, casi hipnotizados. La demostración de fortaleza de los All blacks es tan contundente que cualquier equipo que haya enfrente debe perder la confianza por unos instantes. Es tal su armonía, complicidad y osadía en el ritual, que los rivales empiezan el partido sintiéndose menos equipo que cuando iban de camino al estadio. Ellos en cambio lo empiezan sintiéndose más que un equipo, lo empiezan sintiéndose un único ser con un único objetivo, la victoria. Continuar leyendo “All blacks, el poder de ser un equipo”

Anuncios

Seducción, la herramienta clave

Embargar o cautivar el ánimo, engañar con arte y maña, persuadir suavemente… Son algunos de los términos usados por la Real Academia Española para explicar el verbo seducir. Personalmente no me convencen del todo estas definiciones, las veo algo incompletas para explicar un concepto que tiene la capacidad de calar en los sentimientos humanos de manera bestial, un concepto capaz de cambiar el acontecimiento de cualquier historia, incluso de aquellas que ya parecen escritas o designadas, capaz de crear oportunidades ante los objetivos más complejos o de hacer emerger el deseo desde la más completa indiferencia.

Qué decir de su peso cuando hacemos referencia al marketing o la publicidad… La seducción no sólo no puede faltar cuando hablamos de estas artes, sino que es el base intangible en la que deben apoyarse. Al final todo se resume a hacer sentir, a conseguir motivar, a generar conexiones emocionales… Y la seducción (siempre sana) es un transporte directo para conseguir estos puntos.

Realmente no creo que haya  mucha diferencia entre una seducción para fines personales, sociales o profesionales. Conquistar a una persona, a un auditorio durante tu ponencia o a los consumidores de la marca que te ha contratado para una campaña creativa, es básicamente idéntico. Cambia el decorado, pero los actores son los mismos. Destacaría cinco puntos cuando se trata de seducir, cinco puntos en los que yo creo y trato de aplicar, especialmente en mi faceta profesional. Son los siguientes: Continuar leyendo “Seducción, la herramienta clave”

Lugar de trabajo? Por qué no algo más?

Llega la hora de salir del trabajo, por fin es viernes. Montas en el vehículo que te llevará a casa, es un momento de tranquilidad, un momento de reflexión. En ese trayecto te preguntas cómo es posible que la semana haya pasado tan rápido. Una nueva semana se ha ido, el tiempo ha volado y ni te enteraste. Es uno de esos instantes en que te das cuenta de que la vida pasa en un par de parpadeos, que corre día a día y nunca para. En esos segundos que dura la reflexión, recuerdas que no eres de azúcar, eres sólo un humano y tu tiempo es limitado, y además, pasa más rápido de lo que pensabas. Recuerdas que hay que intentarlo, hay que tratar de disfrutar más de la vida. Aunque no siempre es fácil…

La mayoría de nosotros pasamos gran parte de nuestra vida trabajando, suena mal, pero es cierto. Éste es un dato poco alentador, ya que para muchos trabajar no supone un paraíso precisamente. La mayoría de las empresas siguen estando exclusivamente proyectadas a la obtención de beneficios. Son pocas, muy pocas, las que buscan ofrecer a sus trabajadores una experiencia laboral satisfactoria y divertida; placentera y humana; distinta y creativa. Siguen siendo muy pocas las empresas que apuestan por entornos laborales hechos para algo más que para trabajar, hechos para vivir. Continuar leyendo “Lugar de trabajo? Por qué no algo más?”

Competir? Noooo, gracias

CompetenciaLa competencia es sin duda una realidad que se respira intensamente en nuestra más que cuestionable sociedad. Todos parecemos competir, parecemos querer ser más o mejores que los demás en todo cuanto podamos. Ser más guap@s, estar más en forma, tener mejores ideas, mejores bienes, más dinero, más reconocimiento, más experiencias, más poder, más éxito, más, más más… un sin fin de “mases”, que convierten la vida en una exigente carrera, en la que desgraciadamente para los más ambiciosos, no hay ganador, todos perdemos.

Lo que no parece importar tanto al grueso que compone esta sociedad, es saber quiénes somos (estamos demasiado ocupados compitiendo). Saber qué nos motiva, qué nos hace soñar, cuáles son nuestras pasiones, En qué actividades podemos despuntar de forma innata. Descubrir esas tareas que conectan con lo mejor de nosotros mismos, explotar nuestros puntos fuertes o conocer todo aquello que nos hace sentir realizados. Aceptar que tenemos virtudes, pero también carencias, que podemos marcar la diferencia en muchas funciones o ámbitos, pero no en todos… Lamentablemente todo ésto parece importarnos bastante poco. Quizás nos vendría bien detenernos y sentir, sentir lo que nos cuenta nuestra alma y tener el coraje de seguirla, tal vez entonces la competencia perdiera todo su sentido. Continuar leyendo “Competir? Noooo, gracias”