9 recetas hacia la evolución

elbulli2Estas últimas semanas he tenido el placer y la fortuna de sumergirme en el universo de Ferran Adrià y el Bulli. Un mundo que realmente me ha sorprendido y ha conseguido encantar cada uno de mis sentidos. No sólo eso, también ha sido una fuente inacabable de aprendizaje para mí, un aprendizaje constante sobre innovación, transformación y creatividad. Pero curiosamente, no ha sido ninguno de estos tres conceptos el que ha bombardeado mi sentir, el que ha invadido mi pensar… sino el concepto de evolución. Al final te das cuenta de que la creatividad, la transformación o la innovación son importantes, pero no dejan de ser procesos, son el hilo a conductor a un camino que nunca tiene fin, el camino a evolucionar. Ésta ha sido la gran inquietud de Ferran y el motor del Bulli, la infinita evolución de algo que tiene un principio, pero que carece de final o límites. Llegar al final de cada proceso y preguntarse como reinventarse, preguntarse cual es la siguiente forma en la que deben convertirse, entender que la única forma de que los grandes conceptos se mantengan es a través de una evolución constante, entender que estancarse no es una opción.

Dicho ésto, la mejor forma de echar al plato esta experiencia es desmenuzandola en varias recetas, son las siguientes:

1. Abre la mente.

“Yo no me dedico a la cocina, me dedico a la creatividad”. De esta forma hace referencia Adrià a su labor profesional. No hace mucho leí a Steve Jobs diciendo algo muy parecido, “No somos una empresa tecnológica, en realidad somos una compañía de marketing”. Es curioso que dos personas que han revolucionado tanto el mundo gastronómico como el tecnológico coincidan en definir sus funciones como algo distinto a lo que se les supone. Es necesario mirar más allá, estar abierto a oir, aprender y aplicar conocimentos de otras disciplinas y artes. Muy a menudo pensamos que ser especialista de algo, es cerrar las miras en cuanto a ello y no mirar a los demás paisajes, lo que acaba por condenarmos a un tibio proceso involutivo. Continuar leyendo “9 recetas hacia la evolución”

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abraza a tu ego y despídete del resto

Fidel Castro no fue siempre percibido como un dictador, también lo fue como héroe. Así fue como empezó su leyenda, como el salvador cubano que liberó a un pueblo de la esclavitud moral, de los excesos estadounidenses y de un autócrata empecinado en la idea de arrebatar todo atisbo de dignidad a los suyos. La metamorfosis de héroe a villano no tardó mucho en sufrirla, eso sí, muy paulatina y tenuemente, tanto que a día de hoy, algunos siguen sin darse cuenta de que Cuba vive en una dictadura. Tengo una marcada intuición respecto a la historia de Castro, una intuición que me cuenta que toda su andadura se basa en algo extremadamente sencillo y simple, el ego.

Cuando un ego se desata puede con todo, como una gran riada a la que poco le importa que se llevará por delante a su paso, arrasa con todo. No entiende de amistades, de familia o de compromisos, tampoco de ética, respeto o honor, sólo le importa una cosa, ser saciado. Con él nada es suficiente, nada te hace sentir completo, incomprensiblemente sigues necesitando más y más, no importa cuantos objetivos consigues, siempre quedan en nada. El ego suele exteriorizarse en incombustible afán, en ambición sin limites, en ansía por logros constantes, por un irracional inconformismo y por una necesidad constante de demostrar que eres importante y determinante en tu entorno. En el caso del “bueno” de Fidel, empezó como un movimiento de libetad contra el poder opresor, pero su ego pensó que no era suficiente, temió que tal vez su hazaña fuera olvidada con el tiempo. Imagino que fue entonces cuando tuvo la brillante idea, decidió que lo mejor que podía hacer, era someter a todo un pueblo  hasta el fin de sus días, al menos su ego ha estado tranquilo…

Pero como sabéis, el ego no sólo es cosa de dictadores, o políticos incapaces, que sabiendo sus limitaciones aceptan el reto de dirigir un país (cada uno que piense en el suyo). El ego está en todos nosotros, siempre nos acompaña, desde que abrimos los ojos a primera hora hasta que los cerramos al final del día… pero hay un lugar que lo consigue excitar especialmente, en el que nuestros egos tienden a alcanzar una dimensión mayor, una mayor competencia, el trabajo.

El wall Street Journal describía una interesante relación entre nuestras fortalezas y las actitudes negativas en las que éstas pueden llegar a convertirse por causa del ego en nuestras labores profesionales: Continuar leyendo “abraza a tu ego y despídete del resto”

Cuéntame la historia

Se suele decir que todo es relativo, que la percepción es subjetiva o que la realidad no existe, especialmente cuando indagamos en el mundo de la física cuántica… No voy a entrar en teorías científicas profundas ni en el funcionamiento del mundo en micro escalas, no podría aunque quisiera. Voy a hablar del poder que tiene “contar la historia” para la construcción de nuestras realidades.Cuando oímos una buena historia nos sacude con fuerza, nos despierta. Las grandes historias son capaces de encender todas las velas de nuestra imaginación, de generar fantasías e ilusiones alrededor de cualquier cosa, lugar o momento aparentemente común. Las grandes historias prueban que nunca dejamos de ser niños, aunque creamos que si. Nos contaban en la infancia míticas historias sobre un tipo gordo con barba que entraba por la chimenea de todos los hogares del planeta, a la misma hora! para los que no teníamos chimenea no importaba, él se encargaba de instalarla artificialmente durante unos minutos, los minutos que tardaba en deslizarse y emparejar cuidadosamente nuestros regalos; o sobre un pequeño ratón familia de los Pérez, que acudía a nuestras habitaciones a hacer negocio, se llevaba dientes y dejaba obsequios, en que extraño negocio andaría metido… Estas historias nos creaban una sana excitación, creaban realidades en nuestra mente que hacían del mundo un lugar más mágico. Recuerdo estar despierto toda la noche, yendo y viniendo del salón a mi habitación constantemente para cazar “in fraganti” al famoso gordo de la barba, era pura adrenalina, tal vez el día más esperado del año…

Hoy, muchos años después, miramos atrás y pensamos que todo eso quedo allí en nuestra infancia, creemos que las historias fantasiosas ya no van con nosotros, nos hemos hecho mayores y claro, a los mayores no nos seducen las historias de la imaginación, no creemos en ellas, sabemos que son cuentos y los cuentos son cosa de niños, nosotros nos ocupamos de cosas serias, no tenemos tiempo para tonterías. NADA MÁS LEJOS DE LA REALIDAD… Las buenas historias siguen teniendo mucho calado en nosotros, nos encantan porque seguimos manteniendo esa esencia infantil que se alimenta de ellas. Ya no son sobre tres reyes altruistas en camello o sobre ese tipo que mete en un saco a los niños más rebeldes. Ahora están disfrazadas, disfrazadas de tal forma que no nos damos cuenta de que son tan fantasiosas como las que creíamos hace décadas. Esta es la razón por la que el marketing y la publicidad crean tanta repercusión a su alrededor, porque cuentan historias, y las historias nos apasionan, nos conectan esa esencia tan primitiva que nunca perdemos. Continuar leyendo “Cuéntame la historia”

El impacto de generar emociones

Las emociones… Puedes seguirlas, contradecirlas, aceptarlas, rechazarlas, afrontarlas, esconderlas… Puedes liberarlas, reprimirlas, guiarlas, confundirlas, recordarlas o olvidarlas… Pero hay algo que no puedes hacer, dejar de sentirlas. Somos seres emocionales, lo que supone que nuestras mayores motivaciones, anhelos o satisfacciones son provocadas en gran parte por estímulos que conectan con nuestras emociones. Estamos rodeados de personas de todo tipo, cada una nos transmite diferentes energías y sensaciones. Hay personas que nos facilitan el mundo, que nos dan lo que necesitamos, que están ahí cuando nos parte un rayo. Estas personas hacen que todo sea más fácil, nos dan seguridad y estabilidad, apoyo y comprensión, nos dan esas cosas básicas necesarias para el funcionamiento de nuestro bienestar. Pero hay personas que van más allá, personas que consiguen inspirarnos, influir en nuestros sentimientos y pensamientos, hacer de la complicidad una rutina, del deseo una realidad, de nuestra actitud un homenaje a la vida. Estas personas tienen la capacidad de mostrarnos nuestra mejor versión, nos recuerdan cada día como vivir con pasión, como entregarnos en cada acción, nos hacen sentir vivos, hambrientos de nuevas experiencias, nos hacen estar dispuestos a dar más. Es decir, consiguen impactar en nuestro mundo emocional.

Llevando esta reflexión al mundo de las grandes compañías, se me ocurren dos que todos conocemos, que en mí opinión encajan a la perfección con los grupos de personas descritos en líneas anteriores, Microsoft & Apple. Tan parecidas y tan distintas… parecidas en su ambición, en su afán de dominación mundial, en su marcada obsesión por liderar, en su capacidad para abarcar mercados, en su descaro para mirar al futuro y querer cambiarlo. Distintas en sus almas, en esas cosas que no se ven pero se sienten, en sus formas de dirigirse al mundo, en sus principios y sus valores, en sus misiones y visiones, en el fin de sus intenciones, y sobretodo en su manera de generar emociones. Sus parecidos parecen gigantescos pero sus diferencias lo son aún más. Unas diferencias que parecen ser más latentes cada segundo que transcurre, que calan en la mente de los consumidores a velocidad de vértigo, unas diferencias que parecen decididas a mostrarnos que sus similitudes son mera coincidencia y tan sólo cuestión de tiempo. Continuar leyendo “El impacto de generar emociones”

All blacks, el poder de ser un equipo

El líder camina hacia sus compañeros. Su paso es firme, puedes sentir su confianza, se siente especial, su orgullo destaca, se encuentra fuerte y no tiene miedo. No oye a su alrededor, nada existe, sólo la responsabilidad de liderar a su grupo. Observa a cada hombre de su equipo, su mirada es fría pero cercana, resulta fácil de admirar. Una vez junto a ellos, alza su voz con firmeza. Cada miembro del equipo escucha las palabras de su líder, el mundo se ha parado para ellos, su concentración es incuestionable, su nivel de tensión llama la atención, aprietan los puños con fuerza, sus brazos están tan tensos que se puede apreciar como tiemblan. Están deseosos de entrar en acción. Sus gestos faciales son intimidantes, desafiantes. Parecen poseídos por un espíritu maorí ancestral.

Sus rivales forman una linea horizontal frente a ellos, tímidamente permanecen abrazados, algunos de ellos cesan en el abrazo al compañero. Se sienten incómodos, quizás débiles. Se puede ver en sus ojos respeto, asombro y admiración. Parecen maravillados, casi hipnotizados. La demostración de fortaleza de los All blacks es tan contundente que cualquier equipo que haya enfrente debe perder la confianza por unos instantes. Es tal su armonía, complicidad y osadía en el ritual, que los rivales empiezan el partido sintiéndose menos equipo que cuando iban de camino al estadio. Ellos en cambio lo empiezan sintiéndose más que un equipo, lo empiezan sintiéndose un único ser con un único objetivo, la victoria. Continuar leyendo “All blacks, el poder de ser un equipo”

Seducción, la herramienta clave

Embargar o cautivar el ánimo, engañar con arte y maña, persuadir suavemente… Son algunos de los términos usados por la Real Academia Española para explicar el verbo seducir. Personalmente no me convencen del todo estas definiciones, las veo algo incompletas para explicar un concepto que tiene la capacidad de calar en los sentimientos humanos de manera bestial, un concepto capaz de cambiar el acontecimiento de cualquier historia, incluso de aquellas que ya parecen escritas o designadas, capaz de crear oportunidades ante los objetivos más complejos o de hacer emerger el deseo desde la más completa indiferencia.

Qué decir de su peso cuando hacemos referencia al marketing o la publicidad… La seducción no sólo no puede faltar cuando hablamos de estas artes, sino que es el base intangible en la que deben apoyarse. Al final todo se resume a hacer sentir, a conseguir motivar, a generar conexiones emocionales… Y la seducción (siempre sana) es un transporte directo para conseguir estos puntos.

Realmente no creo que haya  mucha diferencia entre una seducción para fines personales, sociales o profesionales. Conquistar a una persona, a un auditorio durante tu ponencia o a los consumidores de la marca que te ha contratado para una campaña creativa, es básicamente idéntico. Cambia el decorado, pero los actores son los mismos. Destacaría cinco puntos cuando se trata de seducir, cinco puntos en los que yo creo y trato de aplicar, especialmente en mi faceta profesional. Son los siguientes: Continuar leyendo “Seducción, la herramienta clave”

Lugar de trabajo? Por qué no algo más?

Llega la hora de salir del trabajo, por fin es viernes. Montas en el vehículo que te llevará a casa, es un momento de tranquilidad, un momento de reflexión. En ese trayecto te preguntas cómo es posible que la semana haya pasado tan rápido. Una nueva semana se ha ido, el tiempo ha volado y ni te enteraste. Es uno de esos instantes en que te das cuenta de que la vida pasa en un par de parpadeos, que corre día a día y nunca para. En esos segundos que dura la reflexión, recuerdas que no eres de azúcar, eres sólo un humano y tu tiempo es limitado, y además, pasa más rápido de lo que pensabas. Recuerdas que hay que intentarlo, hay que tratar de disfrutar más de la vida. Aunque no siempre es fácil…

La mayoría de nosotros pasamos gran parte de nuestra vida trabajando, suena mal, pero es cierto. Éste es un dato poco alentador, ya que para muchos trabajar no supone un paraíso precisamente. La mayoría de las empresas siguen estando exclusivamente proyectadas a la obtención de beneficios. Son pocas, muy pocas, las que buscan ofrecer a sus trabajadores una experiencia laboral satisfactoria y divertida; placentera y humana; distinta y creativa. Siguen siendo muy pocas las empresas que apuestan por entornos laborales hechos para algo más que para trabajar, hechos para vivir. Continuar leyendo “Lugar de trabajo? Por qué no algo más?”